Lamentablemente Venezuela es un gran país, pero está lleno de gente ignorante. Le recuerdo, que en 1998, masivamente la gente acudió a votar por Chávez, el cual hay que reconocer ganó esas elecciones legítimamente, si recordamos que la otra candidatura era la de la ex- Miss Universo Irene Sáez, podemos deducir el nivel moral e intelectual del pueblo venezolano. Así, que ahora hay que aguantar lo que venga, se lo buscaron solitos. Le recuerdo que muchísima gente de clase media-alta apoyó al delirante de Sabaneta, ahora o están arrepentidos o chupando de la inmensa teta petrolera. Este es el caso de la Sra. Duno, que sigue con su farsa automovilística con el dinero del Estado, conociendo como conozco a Venezuela, debe estar repartiendo generosas comisiones para garantizarse los sponsors estatales. Es decir, si en los papeles figura que se le paga X cantidad como patrocinio, una buena tajada se queda en el camino. Le asombraría si le contara la de casos de narcotraficantes y demás delincuentes que han puesto dinero en el automovilismo, para muestra un botón, el equipo Williams despegó hacia las grandes ligas de la F-1 a finales de los 70 principios de los 80 gracias a capitales sauditas, entre los cuales se hallaba la mismísima familia Bin Laden.
Volviendo a la Penélope Glamour venezolana, el problema no es que esté sponsorizada por entidades públicas de Venezuela, sino que es una mediocre y lamentablemente ese dinero ha sido gastado inutilmente.