El de la horripilante Paris Hilton...
Ya no sabe qué hacer con su dinero y fama (o mejor dicho, con el dinero y fama de su apellido), ojalá alguna vez se le ocurra dedicarse a cosas un poquito más profundas, o sea, que no giren alrededor de ella por supuesto, como ayudar moral y económicamente a una noble causa, sea campañas contra el Sida, discriminación racial y sexual, la contaminación ambiental, etc. Así sí que se ganaría cierto respeto. Pero obviamente eso es pedirle peras al olmo.
Cada vez estoy más convencida de que el común de los gringos tiene un gusto bastante chabacano, sólo así se explica que una fulana con pinta de prostituta de lujo, plástica y FEA porque no me van a decir que es bonita


haya tenido tanto éxito en la televisión haciendo y diciendo estupideces y vulgaridades. Eso sí, estando siempre a la moda.