pk2el
Feb 6, 2005, 5:44 PM
Reportar Abuso
|
El 5 de septiembre de 1967, dos días después de las elecciones que llevaron al poder en Vietnam a Nguyen Van Thieu, altos funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca establecían las prioridades para el futuro gobierno. "Lo primero debe ser la formación de un nuevo gobierno, que deberá contar con una base amplia", decían los funcionarios, según consta en los archivos del Departamento de Estado. Tres días más tarde, el entonces presidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, escribió a Thieu: "La elección fue un hito en el camino hacia la meta que ustedes se han trazado: un Vietnam libre, seguro y pacífico". Un día después de las elecciones vietnamitas, el New York Times informaba: "altos funcionarios de Estados Unidos se vieron sorprendidos y animados ante la alta participación en las elecciones en Vietnam del Sur a pesar de la campaña terrorista dirigida a dificultar el ejercicio del sufragio". Hacia fines de 1967, había cerca de medio millón de soldados en Vietnam del Sur y la victoria sobre el Norte todavía parecía posible, hasta que las condiciones de seguridad se deterioraron considerablemente cuando Hanoi lanzó su ofensiva del Tet, el 31 de diciembre de 1968. A comienzos de 2005, hay unos 150 mil soldados estadunidenses en Irak y el presidente George W. Bush ha rechazado los llamamientos a la fijación de un cronograma para su retirada, a pesar de la alta votación en los comicios del 30 de enero, que el mandatario calificó como "éxito resonante". "Al participar en elecciones libres, el pueblo iraquí ha rechazado firmemente la ideología antidemocrática de los terroristas y se negó a dejarse intimidar por ellos. (Los iraquíes) demostraron la clase de coraje que se requiere para fundar un gobierno", dijo Bush. En 1967, Johnson escribió al recientemente electo Thieu que los "observadores" estadunidenses de las elecciones le habían mostrado "contado sobre el valor del pueblo vietnamita y su decisión de permanecer libres y crear sus propias instituciones políticas, a su manera". En 2005, hay pocas formas más seguras de irritar a los allegados de Bush que sugerir cualquier semejanza entre la situación de Irak hoy y la derrota estadunidense en Vietnam, que en 1975 obligó a mandar de vuelta a casa a los últimos soldados estadunidenses. Cuando recurre a la historia en busca de lecciones, Bush prefiere recordar la campaña de Estados Unidos para reconstruir Japón tras la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.
|