dioshomosexual
Mar 18, 2009, 12:58 PM
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http://www.jornada.unam.mx/2009/03/18/index.php?section=opinion&article=002a1edi Torpeza e irresponsabilidad pontificia A bordo del avión que lo transportaba a Yaundé, capital de Camerún, el papa Benedicto XVI declaró a los periodistas que viajaban con él que la epidemia de sida –particularmente catastrófica en el continente africano– "no se puede superar con la distribución de preservativos, que, al contrario, aumentan los problemas". Ciertamente, los condones no sirven para "superar" el síndrome de inmunodeficiencia adquirida –es decir, no lo curan–, pero hasta el momento su uso constituye el único medio conocido, aparte de la abstención, para contener la propagación por vía sexual de una enfermedad que en África ha adquirido proporciones devastadoras. La afirmación de que el dispositivo "aumenta los problemas" constituye, en esta medida, un sabotaje a los esfuerzos, de por sí insuficientes, de gobiernos, organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales, y contribuye, en forma objetiva, a la expansión de la epidemia y a agravar el desastre social provocado por los millones de fallecimientos ocasionados por el sida: incontables menores en situación de orfandad, familias y comunidades desintegradas, pueblos enteros en vías de extinción, pérdida de fuerza laboral y necesidad de destinar al tratamiento de los pacientes –los seropositivos y los que ya han desarrollado inmunodeficiencia– enormes recursos monetarios que, en otra circunstancia, podrían orientarse al alivio de la gravísima miseria que azota a la mayor parte de los países africanos en los que el sida es pandemia. Con este telón de fondo, lo dicho por Joseph Ratzinger es un agravio a las poblaciones de África afectadas por el desarrollo del sida, una falta de respeto a las entidades, asociaciones y personas que se empeñan en difundir medidas de profilaxis que contribuyan a acotar la propagación de la enfermedad, especialmente en ese continente, y un gesto de desprecio hacia el conocimiento científico –desde el cual se fundamenta la distribución de preservativos entre poblaciones e individuos en riesgo de contraer el VIH– que recuerda, de manera inevitable, el juicio contra Galileo y otros episodios en los que el Papado abominó de la ciencia y fue defensor del fanatismo, la ignorancia y la superstición. No debe soslayarse que, en los pocos años que lleva en el cargo, el actual pontífice se ha destacado por expresiones torpes y ofensivas hacia grandes sectores de la humanidad. Por mencionar sólo algunos ejemplos, baste recordar que declaró –en mayo de 2007– que la evangelización de América no había sido "una alienación ni una imposición de una cultura extraña", sino la posibilidad de "conocer y acoger a Cristo, el Dios desconocido que sus antepasados, sin saberlo, buscaban en sus ricas tradiciones religiosas", como si tal evangelización no se hubiera desarrollado en el contexto de los genocidios, la destrucción de civilizaciones, ciudades y culturas que supuso la conquista europea de este continente. Para entonces, Benedicto XVI ya había agraviado a la comunidad islámica al suscribir, en el curso de una plática teológica en la Universidad de Ratisbona, las palabras de un emperador bizantino, Manuel II Paleólogo, que afirmaba que Mahoma no ha aportado sino "cosas malvadas e inhumanas". Hace unas semanas, el pontífice alemán levantó la excomunión que pesaba sobre el obispo tradicionalista Richard Williamson, quien previamente se había sumado a quienes sostienen que la masacre de judíos por parte del Tercer Reich nunca existió, o bien que fue mucho menor que lo que asienta la historia. El perdón al negacionista provocó una justificada reacción de repudio de comunidades judías y de otros sectores no hebreos, pues el negacionismo del holocausto perpetrado por el régimen hitleriano –y en el que fueron asesinados decenas de millones de judíos, eslavos, gitanos, negros, comunistas, socialistas, liberales y homosexuales, entre otros– constituye, al fin de cuentas, una manera de procurar la inocencia de los nazis. En esa oportunidad no pasó inadvertido para sectores de la opinión pública que el propio Ratzinger militó en las Juventudes Hitlerianas, hecho por el cual nunca ha expresado una clara e inequívoca disculpa. Por añadidura, en años recientes, Benedicto XVI ha tenido expresiones de intolerancia y condena hacia los derechos reproductivos, hacia los avances logrados por las mujeres en su emancipación del machismo opresivo, hacia la dignidad de los homosexuales y hacia la libertad de pensamiento y de creencia. Si una persona anónima afirma algo semejante a lo dicho ayer por el pontífice en su vuelo a Camerún, el hecho es irrelevante, pero el Papado aún goza, entre amplios sectores, de autoridad y credibilidad, y en esa medida la descalificación de la distribución masiva de condones en África es una grave irresponsabilidad que puede afectar la salud de centenares de miles de personas y que, a no dudarlo, terminará por revertirse contra la propia institución vaticana. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/03/17/uso-de-preservativo-agrava-problema-de-sida-en-africa-benedicto-xvi El uso del condón agrava la epidemia del sida en Africa: Benedicto XVI Para contenerlo se requiere impulsar un comportamiento “moral correcto", sostuvo. Agencias Publicado: 17/03/2009 08:48 Roma. El Papa Benedicto XVI rechazó durante su vuelo a Camerún el uso del preservativo para combatir el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (sida) en el continente africano, informaron medios italianos. "La enfermedad de la inmunodeficiencia sida no se supera con condones, al contrario, sólo agrava el problema", declaró el Pontífice, quien además rechazó la distribución masiva de preservativos como una medida para evitar el contagio y prevenir que siga extendiéndose la pandemia en aquel continente. El sida "es una tragedia que no puede ser resuelta con el dinero ni a través de la distribución de preservativos que incluso agravan el problema", afirmó. En su lugar, abogó por una renovación espiritual y humana como única vía para contener la epidemia en el continente negro donde han muerto ya más de 17 millones de personas a causa del sida. Recordó que la Iglesia "hace mucho" contra el sida en Africa e insistió en la necesidad de impulsar un comportamiento moral correcto además de ofrecer mayor atención hacia quienes padecen este mal: "sufrir con los sufrientes", dijo. El Papa achacó las repercusiones catastróficas de la crisis económica en África a "la falta de ética". Su próxima encíclica abordará el tema de la crisis, señaló. "Estaba casi terminada cuando irrumpió la crisis en el mundo, por lo que tuvimos que revisarlo todo de nuevo a fin de hacer llegar a la humanidad un mensaje que se ajuste a esa coyuntura", explicó a bordo del avión. Los periodistas preguntaron a Bendicto XVI si la indignación mundial que ha desatado la rehabilitación parcial de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X le ha sumido en la soledad. "Me río de ese mito. Me siento rodeado de amigos y colaboradores", respondió. El Pontífice aterrizará en la tarde de este martes en Yaundé, capital de Camerún. Desde ahí viajará el viernes a Angola. Ambos países son dos de los más pobres del mundo. http://www.jornada.unam.mx/2009/03/18/index.php?section=opinion&article=018a2pol La Iglesia fracturada de Benedicto XVI Bernardo Barranco V. El pontificado de Benedicto XVI, sin más, atraviesa su peor crisis. Los demonios andan sueltos por los pasillos romanos y los reproches entre actores de la curia se han venido haciendo más abiertos. Inusual el tono de L’Osservatore, el diario de la Santa Sede, que denuncia "Miserables filtraciones de noticias". La sorprendente carta del Papa a los obispos, difundida a la prensa días antes de su presentación, pretende argumentar y admitir ciertos errores sobre el proceso de perdón a los lefebvristas, sin embargo, pone en evidencia grandes tensiones y disputas dentro de la Iglesia, así como, por el tono del texto, el aislamiento del pontífice y la crisis de gestión del aparato vaticano. La carta redactada de manera personal, expresa con claridad el pesar de un Papa que se siente incomprendido no sólo por la sociedad moderna, sino por sectores de su propio clero; Ratzinger lamentó "el odio sin reservas" de algunos católicos, y llegó a reconocer que en la propia Iglesia "se muerde y devora". La carta ha sido bien recibida por los episcopados "rebeldes" al acercamiento del Papa con la fraternidad lefebvrista, como el austriaco, el alemán, el suizo y el francés, que habían externado reservas sobre la iniciativa pontifical. El tono ha cambiado. Por ejemplo, el cardenal de París, André Vingt-Trois, de manera lacónica expresó: "Benedicto XVI ha escuchado y entendido aquello que se ha dicho" (La Croix, 15/03/2009). La prensa italiana ha destacado en las últimas semanas las fisuras dentro del grupo más cercano a Benedicto XVI, sus titulares destacan la soledad del Papa, el fuego amigo, la guerra en la curia al Papa incomprendido, la rebelión de obispos por el perdón a lefebvristas, etcétera. Al respecto, el cardenal italiano Tarcisio Bertone, secretario de Estado Vaticano, ha venido recalcando insistentemente que el Papa no está solo y que sus colaboradores le son fieles; con diferentes argumentos rechaza los análisis de los principales vaticanistas italianos que consideran una crisis profunda en el pontificado actual. El destacado analista en temas pontificios Marco Politi concluye, en La Repubblica, de manera contundente: "algo está funcionando muy mal en la curia romana". Como si todo esto fuera insuficiente, se detonó otra bomba proveniente de una apartada y pobre región nordestina de Brasil, con la excomunión a médicos y una madre brasileña por el aborto de su hija de tan sólo nueve años, violada por su padrastro, con un embarazo que ponía en definitiva en riesgo su vida. La histriónica intervención de excomunión del arzobispo de Olinda y Recife, José Cardoso Sobrinho, provocó un rotundo y sonoro rechazo nacional e internacional generalizado. La excomunión fue avalada en su momento por Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina; acentuaron la crisis sin precedentes que recae en Roma y cuyo objetivo, de nuevo incide en Benedicto XVI. Medios, sobre todo europeos, laicos y no pocos clérigos cuestionan la conducción de Benedicto XVI, critican su mandato y visión por exhibir una Iglesia rígida ante las nuevas exigencias del mundo. A punto de cumplir 82 años, a casi cuatro años después de haber sido elegido Papa en abril del 2005, Joseph Ratzinger se enfrenta a una serie de críticas abiertas e inéditas dentro y fuera de la Iglesia, que sólo se puede comparar con los reproches hacia Paulo VI cuando publicó en 1968 la encíclica Humanae vitae. El teólogo Hans Küng, actualmente de visita en España promoviendo su libro autobiográfico, se preguntó por qué el Papa sólo ha extendido la reconciliación a los sectores más conservadores de la Iglesia y no con los teólogos reformistas del concilio. También externó que el pontificado de Benedicto XVI no sólo ha decepcionado, sino que será recordado por sus continuos errores y, ante esta sacudida, espera que acepte estas críticas, porque todos podemos ser objeto de la "corrección fraterna" (El País, 16/03/2009). Efectivamente, la ofensiva cultural de Ratzinger contra el relativismo marca su pontificado con el sello de la intransigencia y la pretensión de cercar en Occidente el debate público. Sin embargo, ha cometido errores mayúsculos, como en Ratisbona frente al mundo musulmán; sus comentarios incorrectos frente a los indígenas americanos en el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam); el nombramiento de obispos ultraconservadores o posturas rígidas y hasta insensibles, como el caso de la niña brasileña o la sonada eutanasia de la italiana Eluana Englaro. Otro nudo central de la crisis que enfrenta Benedicto XVI es el lugar, la interpretación y la pertinencia del Concilio Vaticano II. Como señalábamos en una entrega anterior en La Jornada, se le reprocha al Papa abandonar o ejercer una lectura conservadora del concilio. El Papa en la carta mencionada advierte con tono de reproche: "Pero a algunos de los que se muestran como grandes defensores del concilio se les debe recordar también que el Vaticano II lleva consigo toda la historia doctrinal de la Iglesia. Quien quiere ser obediente al concilio, debe aceptar la fe profesada en el curso de los siglos y no puede cortar las raíces de las que el árbol vive". Benedicto XVI rechaza la interpretación que acentúa el "espíritu" y no la lectura desde la tradición. Su primera visita a África abre un paréntesis y una tregua necesaria. A su regreso seguramente habrá ajustes. En los más de 20 años que hemos venido siguiendo el comportamiento del Vaticano, jamás habíamos observado una crisis tan profunda y sonora, donde la visión, la autoridad y la confianza hacia un pontífice se pongan en cuestión. Su imagen se ha venido erosionando. Pocas veces un Papa ha expresado, en una carta tan fuera de lo común, su sufrimiento en el cargo de forma tan personal, así como recriminar posturas autodestructivas dentro del cuerpo eclesial. Con el mordaz sentido del humor italiano, en los cafés cercanos a la Plaza de San Pedro, se dice que el Vaticano necesita en su cabeza un nuevo Obama y no un viejo Bush. http://www.jornada.unam.mx/2009/03/18/index.php?section=sociedad&article=042n1soc La promoción del condón "sólo agrava el problema" del sida: Benedicto XVI "La renovación espiritual y humana, único camino eficaz que podría conducir a una solución" Afp, Dpa y Reuters Yaundé, 17 de marzo. Benedicto XVI, quien hoy empezó en Camerún su primer viaje a África, rechazó el uso de condones para combatir el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) que azota a este continente, al señalar que "sólo agrava el problema". El Papa alemán declaró a la prensa en el avión que lo llevaba a Yaundé, la capital de Camerún, que "no se puede solucionar el problema del sida con la distribución de preservativos. Al contrario, su uso agrava el problema". Para Joseph Ratzinger, la epidemia es "una tragedia que no se puede superar sólo con el dinero. El único camino eficaz que podría conducir a una solución sería la renovación espiritual y humana como única vía para contener el avance de la enfermedad". En África subsahariana está 67 por ciento de los 33 millones de personas portadoras del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) en el mundo. El problema es particularmente grave en países como Botswana, Suazilandia y Sudáfrica. El sida ha provocado en África la muerte a más de 25 millones de personas desde la década de 1980. La sección alemana del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) rechazó las declaraciones de Ratzinger y señaló que "adultos y jóvenes deben saber sobre las formas de contagio, y de cómo protegerse del sida", señaló Regine Stachelhaus al diario alemán Kolner Standt-Anzeiger, para su edición de este miércoles. Agregó que los condones son parte de una campaña mundial según el principio "ABC". "A" es para la abstinencia, "B" por fidelidad y "C" por el uso de condones. "Ese es nuestro claro mensaje a los jóvenes del mundo", señaló Stachelhaus. Tras llegar a Camerún, Benedicto XVI pidió a los cristianos que acaben con la violencia, la pobreza, la corrupción y el abuso de poder, temas que han frenado continuamente el progreso del continente. La Iglesia católica no viene a proponer a los africanos "nuevas formas de opresión económica o política", añadió el Papa, al precisar que tampoco quiere atizar "las rivalidades interétnicas o interreligiosas", sino ofrecer "la paz y la alegría del reino de Dios". El jefe de la Iglesia católica fue recibido por el presidente camerunés, Paul Biya; obispos de toda África, y una mezcla de líderes religiosos y políticos. Después se subió a su papamóvil y, flanqueado por moticiclistas, recorrió la calles repletas de seguidores. En este país, Benedicto XVI asistirá a obras de caridad, se entrevistará con líderes musulmanes y participará en una reunión de obispos que intentan trazar el futuro curso de la Iglesia. Al término de su visita se trasladará a Angola.
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