dioshomosexual
Feb 21, 2008, 8:52 AM
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Aclaro que Canadá en un reino, el gobierno es llevado por la extrema ultraderecha de Stephan Harper un cristiano de una secta gringa llamada Alianza, imagino que alianza con el dios. Es defensor del petróleo y adora a bush más que a su dios, envía un millón de barriles diarios a los gringos y planea enviar cinco millones al día, si a esto el tarado siloso enfermo llama izquierdista comunista pues yo no veo ni el izquierdismo ni el comunismo en un petrolero ministro primero de un reino (en los reinos no hay comunismo si es que algo conocen en esta vida y en esta tierra), luego entonces es obvio que siloso es un tarado mental pues el siloso hideputa no aporta evidencias ni nombres ni datos, eso pruebla su deshonestidad y su demencia mental, seguro es paidox filix como los sacerdotes de todas las religiones Canadá es el prístino reino americano en haber conferido el Matrimonio a parejas de idéntico sexo, sean éstas, las parejas formadas de dos hombres o las formadas por de dos mujeres, es lo que comúnmente denominamos matrimonio gay o matrimonio homosexual, esto hizo enojar al nazi papa RAT zingar quien usa el mote de Beno 16, dicho sea de paso, a ése no le enojaba enviar gays y judíos a los hornos para convertirlos en jabón o en botones, no, eso le daba alegría a RAT zingar el nazi papa alemán. De cualquier modo en Canadá hace ya años que gozamos del Matrimonio Civil Homosexual en varias provincias del país, además gozábamos ya desde hace ya algunos años de otros dos regímenes legales civiles como son la Unión de Hecho y la Unión Civil, ambos regímenes válidos para homosexuales y válidos también para heterosexuales, luego entonces los tres regímenes eran ya válidos y legítimos para hetero y para homosexuales, el lío era que esos matrimonios no tenían validez a nivel federal sino sólo en ocho Provincias de las diez que conforman el país Canadá, sólo faltaban de conferir matrimonio a los homosexuales hombres y a las lesbianas mujeres dos Provincias, la Provincia del Príncipe Eduardo y la Provincia de Alberta, en el resto en las otro ocho provincias restantes ya era legal y legítimo el casarse dos personas de igual sexo; las ocho Provincias dónde ya era legal el matrimonio para homosexuales eran: Ontario, Quebec, Manitoba, Saskatchewan, Columbia Británica, Nova Scotia, Nuevo Brunswick y Terra Nova y Labrador y el Territorio de Yukón y el de Nunavut, ésas son las provincias y Territorios que permitían ya el matrimonio a los hombres homosexuales y a las mujeres lesbianas con personas de su mismo sexo. En esas jurisdicciones vivimos el 93% de la población del reino entonces faltaba el diez por cien solamente. Lamentable y sistemáticamente las comunas gai de América luchan por presentar a los gringos como los dioses elegidos del Altísimo y, soslayan al Canadá que sin tanta alharaca y sin cristianismo ni dogmatismo ninguno se ha conferido su pueblo este derecho humano dando legal y legítimamente ese regimen civil sin ningún problema. Hay una obsesión por los estados unidos gringos de América de presentarse como ejemplares dirigentes, los gringos se exhiben como faro señero de libertad, igualdad, democracia, respeto, etcétera, los gringos se fingen guía señera y luz esplendente de derechos y amor, todo eso categóricamente es falso pues basta ver la conducta de walker bush y sus integristas y dogmáticas huestes cristianas sanguinarias que declaran sin ambages el odio por nosotros los homosexuales y por los musulmanes, eso es odio y no amor del que tanta propaganda barata hacen de sí esas fieras rampantes ávidas de sangre humana. Canadá posee las mejores leyes del continente América (aún se llama así) para defensa de los derechos para homosexuales y las lesbianas; Canadá posee las leyes para extinguir la homofobia, nuestras leyes en la materia son ejemplares, v.gr. la homofobia está tipificada como delito penal esto para darles una Ley concretísima y no sólo subjetivas opiniones sin fundamento como suelen hacer los cristianos mendaces hide. Esto es lo que debería fomentar toda religión: el respeto a la dignidad humana y no lo que fomentan que es el odio y el amor a la muerte. El Excelentísimo Primer Ministro del Canadá para hacer sólido y firme esta novísima y actual Ley de Matrimonio Civil, Ley que incluye las parejas de mismo sexo, dichas homosexuales y lésbicas, presentó ese proyecto de Ley C-38, primero, ante suprema instancia judicial del reino: la SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DEL CANADÁ, ésta, obviamente pletórica de justicia y sano juicio, el jueves 9 de diciembre de 2004 determina, henchida de justicia y sapiencia, que un matrimonio es el celebrado entre dos personas sin importar el sexo de éstas, ya no es más entre un hombre y una mujer como dijo La Ley Constitucional dada en Lontres, Reino Unido de la Gran Bretaña, en 1867, tiempos vetustos y anacrónicos. Los nueve jueces de la Suprema Corte de Justicia del Canadá unánimemente encontraron discriminación hacia los homosexuales hombres y mujeres, a casarse con sus parejas por ello dan su aprobación para nuestro sagrado civil matrimonio homosexual; ya antes en el tiempo pasado la Corte Superior de Ontario había encontrado inconstitucional negar el derecho de dicha institución a la población homosexual, el 15% de los canadienses son homosexuales. Para este histórico juicio magistral y sabio la suprema instancia judicial declaró categórica: “Nuestra Constitución es un árbol viviente el que, gracias a una interpretación progresista, se adapta y responde a las realidades de la vida moderna. Interpretada de modo liberal la palabra Matrimonio no excluye el matrimonio entre personas del mismo sexo” ; más adelante añadió esa magnánima institución que el Matrimonio de cónyuges del mismo sexo no le quita nada a nadie, laudable. La Suprema Corte rehúsa dejarse manipular por la sanguinaria religión católica y por la sanguinaria religión evangélica, ambas quisieron imponer que un matrimonio es entre un hombre y una mujer solamente así, la división Iglesias-Estado en Canadá es categórica pues las religiones pueden ordenar en el interior de sus clubes privados lo que les plazca pero en asuntos de estado no gobiernan esos clubes denominados religiones por ello en lo civil el legislador dejó que el matrimonio es entre dos personas sean éstas de sexo igual o diferente. La Resolución de la Suprema Corte del Canadá preveé que las religiones que no acepten en sus estatutos y leyes internas el Matrimonio para parejas del mismo sexo, pueden negar su verificación o su bendición toda vez que es de competencia provincial quién consagra un matrimonio y no de competencia federal, además de ello la Suprema Corte habla de Matrimonio civil y no religioso, esa Corte da Leyes no dogmas de fe como lo hacen esos clubes religiosos. Para este histórico juicio la suprema instancia judicial declaró categórica: “Nuestra Constitución es un árbol viviente el que, gracias a una interpretación progresista, se adapta y responde a las realidades de la vida moderna. Interpretada de modo liberal la palabra Matrimonio no excluye el matrimonio entre personas del mismo sexo” ; más adelante añadió esa magnánima institución que el Matrimonio de cónyuges del mismo sexo no le quita nada a nadie, laudable. Así la Corte Suprema de Jusicia declaró categórica justo y necesario el matrimonio para homosexuales y para lesbianas, fue así dado por el máximo tribunal el juicio histórico a nivel planetario; ya con este sapientísimo Juicio maestro, el Primer Ministro del Canadá el 28 de junio de 2005 presentó ante las Casas del Parlamento canadiense en Ottawa, ese proyecto de Ley C-38, el Parlamento Federal ese 28 de junio de 2005 en su Cámara de los Comunes aprobó esa Ley, la Ley C-38 del matrionio civil, aprobadad por 158 votos a favor siendo 133 en contra. Apoyaron la ley el soberanista Bloque Quebequense (BQ), el socialdemócrata Partido Neodemócrata y un centenar de diputados del Partilo Liberal. El judío Ministro de Jusicia Irwin Cotler declaró sobre esta Resolución de la Suprema Corte de Justicia que “el prohibir el Matrimonio a los gai es una discriminación inaceptable en una sociedad moderna”, también dijo “La Corte dijo claramente que el acceso de los gai y de las lesbianas al Matrimonio es un asunto de derecho y de igualdad”. El Excelentísimo Primer Ministro Paul Martín declaró que es un asunto de dignidad humana, dijo también “Yo no creo que podamos tener dos clases de ciudadanos” para ello Martín propugnó un Proyecto de Ley que presentó en 2005 ante la Cámara de los Comunes en el Parlamento que generó la realidad del matrimonio para todos los ciudadanos incluyendo por ende los gai y las lesbianas. En las Casas del Parlamento los Diputados Miembros del Parlamento estuvieron divididos como sigue: la mayoría de el Partido Conservador estuvieron obviamente en contra pues son anacrónicos y estólidos, a favor de esta nueva concepción liberal del Matrimonio que incluye el Matrimonio para homosexuales estuvieron la mayoría del Bloque Quebequense. todos los Neodemócratas y poco más de la mitad de los Liberales, todos los Ministros del Gabinete del Gobierno excepto el estulto secretario de Estado del Gobierno responsable de desarrollo económico en el Norte de Ontario, Joe Comuzzi, que dimitió. Ya aprobada la Ley C-38 sobre la novísima concepción de Matrimonio, dicha Ley C-38 fue turnado al Senado quien después de árduo estudio de esa Ley, el miércoles 19 juLio de 2005 confirió su aprobación, para ello votó con 47 voces a favor y 21 en contra. Tres Senadores se abstuvieron de votar. Finalmente esta Ley C-38 el jueves 20 de juLio de 2005 recibió la Real Sanción, la cual fue conferida para su promulgación; esta Real Sanción fue conferida por la Jefa de la Suprema Corte del Canadá la Excelentísima Beverley McLachlin en lugar de la Señora Gobernadora, esto debido a que la Gobernadora General esaba recién operada quirúrgicamente. Entonces los homosexuales/lesbianas al través del Canadá ya podemos casarnos civilmente, de manera legal, a nivel federal desde ese año de Gracia de 2005. La Provincia de Alberta siempre influenciada por la cultura gringa y sus sectas cristianas integristas rehúsa durante unas horas la Resolución de la Suprema Corte de Justicia, esa Provincia durante unas horas exige un reférendum sobre esta sapientísima resolución, a ello el judío Ministro Federal de Jusitica Irwin Cotler le responde que no habrá tal consulta popular pues: “La Constitución canadiense establece que todos los canadienses somos iguales ante la Ley y que todos gozamos de ese derecho humano a casarnos” Si no hubiere sido Sancionada esta Ley del Matrimonio del Premier Paul Martín por las Casas del Parlamento y por Su Excelencia la Señora Gobernadora General del Canadá, hubiera sido precisado de disolver el Parlamento; así y todo por ser la Suprema Corte quién definió el concepto de Matrimonio como “la unión de dos personas” y ya no como la “unión de un hombre con una mujer” como antes era la definición ésa, al final, amén que no hubiere sido sancionada esa Ley en el Parlamento, en todo litigio ante los tribunales sería inamovible el “magister dixit “ de esos magistrados de la Corte Suprema y “a fortiori” el Matrimonio en su “status quo” prevalecerá como ya es “la unión de dos personas” como quedó dicho sapientemente en esa Sentencia este nueve de diciembre del Año del dios de 2004, luego, guste o no queda “a eternum” la última definción de matrimonio para todo dios. En hablando de esa sapientísima decisión la Suprema Corte del Canadá declaró: “la Constitución, las leyes y los valores son un árbol viviente que se mueve, que vive y que evoluciona”, v.gr. en el pasado las religiones nos decían que los negros eran animales y salíamos (los blancos) a cazarlos como si fueran los negros no humanos sino como si fueran liebres o zorros, ahora son humanos, tomó seiscientos años al Mundo entender que los africanos no eran animales sino humanos, lo mismo con los judíos de quiénes la iglesia nos decía que eran enemigos del dios, igual se cree hoy en Iberoamérica que los indios son menos que los mestizos y los explotan y los matan, y la verdad es que son humanos como todo dios. La causa de esos horrores sanguinarios derivan de la biblia pues la biblia acepta sin empacho el esclavismo, el ataque a otras naciones y fomenta con sandeces la homofobia, curioso que hoy en día nadie use la biblia para instaurar el esclavismo incluso si está muy bien visto en la biblia pues la biblia ve con buenos ojos el esclavismo, en la biblia también está bien visto el violar mujeres, está muy bien visto violar a sus esclavas y quitarles sus hijos para regalarlos a la esposa se ve eso en Abraham, Jacob e Isaac que toman a sus esclavas para hacer hijos y robárselos para darlos a sus espositas lindas y amadas, de eso nadie dice nada en contra, la moda en la moral cambia y los valores también, en la Grecia Antigua era sano y moral tener esclavos, en el Antiguo Egipto también y ahora es inmoral el esclavismo, así pues vemos que la moral cambia, hoy ya no es tiempo de proseguir con la homofobia a los homosexuales ni a las lesbianas, todo indica que el humano moral erradica la homofobia de la vida civil soslayando a los magos chamanes, pastores, obispos, sumos sacerdotes, y papas quienes cuentan sus cuentos infantiles nefandos que fomentan el odio y el genocidio. Había más paz cuando había menos religión, hoy que vemos aumentar la religiosidad, el fanatismo, el dogmatismo y el integrismo, religiosos siempre, vemos que las matanzas se multiplican a nivel exponencial para alegría de las compañías fabricantes de armas, fábricas en Colorado Springs dónde los pastores trabajan con ahínco en esas inversiones, en colorado springs, es el profundo gringo, sitio dónde está el ‘cinturón bíblico’ lugar que cuenta con el mayor número de templos cristianos y el mayor número de fábricas de armas y las más eximias bombas como la que reparte granadas de colores para que les exploten a los infantes que deja vivos, cristianísimas bombas ésas las fabricadas por los cristianísimos hombres defensores de la guerra y genocidios nazis. Un año después (año de Gracia de 2006) de sancionado a nivel federal el matrimoniio a los gay, se han verificado DOCE MIL matrimonios de parejas homosexuales en el Canadá. Algunos, sólo algunas de esas parejas, son matrimonios de parejas de otros países; esto obedece, hay que notarlo bien para no confundir con apreciaciones estólidas y falaces, esto obedece a que el Canadá es el único país de el planeta Tierra que confiere el matrimonio a parejas homosexuales extranjeras, derecho que no da el hermosísimo Reino de España ni el suntuoso Reino de Bélgica ni el civilizado de Holanda (Países Bajos). Al Canadá muchos homosexuales inmigran de todo el Mundo y de todo el continenente (América se llama hasta hoy el continente) incluyendo estados unidos gringos de América, esto porque no soportan sus sectas violentas generadoras de la violencia contra los gay en ese país en el que somos liquidados con facilidad como acontece de la misma suerte en: Guatemala, México, El Salvador, Brasil, Arabia Saudita, Sudán, Afganistán, Irán, etcétera. Estadísticas Canadá estima en diez por cien como mínimo la población homosexual del reino, ese Ministerio consciente está que ese porcentaje es bajo pues se considera bien que es mucho mayor en la realidad pues muchos no declaran su homosexualidad o su bisexualidad en el trabajo o en las estadísticas o en los censos. www.outbyview.com/index.php?cPath=111. http://www.outbyview.com/pdf/wedding_in_canada.mov Los endebles cuestionamientos de sus opositores La figura del matrimonio, más allá del símbolo, tiene implicaciones jurídicas: herencia, manutención, seguro social. Y sobre todo impacto social: se trata de la presentación de la pareja ante la sociedad y por ende de su tácita aceptación. Estar “casado” confiere a los miembros de la pareja cierto estatus —real o aparente— de estabilidad o madurez. Por supuesto, esa percepción puede ser atinada en mayor o menor medida. En todo caso, si la pareja no se aviene siempre tiene el recurso, ya también aceptado social y jurídicamente, de divorciarse. A partir de estas consideraciones, vale preguntarse: ¿por qué restringirlo sólo a los heterosexuales? Existen múltiples y variados argumentos. A algunos de ellos pretendo proponer respuestas, que parten no del derecho o las interpretaciones religiosas, sino de la simple lógica del razonamiento. “Es la base de la familia” Depende de la definición que se adopte de familia. Si el matrimonio es la base de la familia, no se le debería llamar así a personas nacidas fuera del matrimonio, tampoco a quienes viven en concubinato con o sin hijos, tampoco a un padre o una madre que es viuda y vive con su hijo. “Destruiría la institución del matrimonio” ¿Cómo podría un matrimonio destruir a la institución del matrimonio? En todo caso, es el divorcio el que atenta contra el matrimonio, sin embargo, es legal y socialmente aceptable. “Es contranatura” El matrimonio no es un producto de la naturaleza. Es una construcción social, al igual que el bautismo o el registro civil de un recién nacido; son productos hechos para otorgar derechos legales o de pertenencia a una comunidad. Un papel o una ceremonia no otorgan a nadie el certificado de “natural”, “antinatural” o “contranatural”, por lo que, en estricto sentido, el matrimonio heterosexual es "antinatural". "El matrimonio es para procrear” Siguiendo esa racionalidad, entonces, el matrimonio también se les debería prohibir a las mujeres u hombres con problemas de esterilidad, a las mujeres que ya cursaron la menopausia, y que se anulen aquellos matrimonios que decidan no tener hijos. “Pondrían en riesgo a los hijos” Este argumento se basa en la creencia de que la homosexualidad se aprende o se enseña, qué es culpa de la educación que recibieron los hijos. Los ejemplos suelen ser confusos: una madre sobreprotectora, en el caso de varones homosexuales, o demasiada dureza paterna, en el caso de las mujeres lesbianas. Por supuesto, no se ha podido probar nada de esto; por lo contrario, cada vez un mayor número de estudios nos acercan a la conclusión de que la homosexualidad es una cuestión genética. “No tendría validez en ningún otro lado” Este es un razonamiento que hubiese sido válido hace 10 años. Actualmente los beneficios a matrimonios o parejas del mismo sexo se dan en Bélgica, Dinamarca, Holanda, Noruega, España, Inglaterra, Francia, Canadá, Massachussets, Hawai, Vermont, Buenos Aires. En todo Estados Unidos lo dan compañías como 3M, American Express, Abbott, Apple, Avon, Boeing, Bristol, Blockbuster, Citigroup, ColgatePalmolive, Costco, Delta, Fedex, Ford, General Motors, Glaxo, Nike, Pepsico, Toyota, las Universidades de Harvard, Johns Hopkins, Berkeley, MIT, Stanford, Chicago, o instituciones como el Banco Mundial, el FMI y el ONUSIDA. “La sociedad no está preparada para 'eso'” ¿Cómo se prepara una sociedad para “eso”? Tal vez con argumentos como los que aquí se exponen, comunes a todos aquellos que piensan que un prejuicio no puede tener más valor que un ejercicio de racionalidad. En Alabama, Estados Unidos, a mediados del siglo XX, no se logró que los negros asistieran a colegios de blancos porque la sociedad ya estuviera preparada para “eso”; de hecho la mayoría estaba en contra de que se permitiera. Pero la decisión no se sometió a votación, ni a plebiscito ni a consenso, simplemente se aprobó la ley y se hizo cumplir. ¿Estaba la sociedad de Alabama preparada? Evidentemente no. Hubo muchas protestas, pero ahora ya están preparados. A manera de conclusión Estoy convencido de que todos aquellos que se oponen al matrimonio de dos personas del mismo sexo lo hacen esgrimiendo alguno de los anteriores argumentos o combinaciones de ellos. Muchos deben estar convencidos de que la homosexualidad es una conducta adquirida o aprendida, aún cuando no pueda ser demostrado. Lo que sí es completamente demostrable es que son los prejuicios los que se aprenden en la familia o en la sociedad. Las leyes para igualar en derechos a hombres y mujeres no tuvieron que esperar a que se eliminara la misoginia de un país, simplemente se aprobaron, y ha sido con la ayuda de estas leyes que rápida o lentamente se ha avanzado para erradicarla. Si el matrimonio es bueno para México y es bueno para el mundo, el matrimonio entre personas del mismo sexo no tiene por qué ser malo. Se trata del derecho a ser iguales ante la ley. Y a quien no le guste que se divorcie o simplemente que no se case. Pero porque no lo desea, no porque se lo tienen prohibido. La Biblia y la homosexualidad El texto que hoy publica La Jornada Semanal, en la traducción de Javier Rosales, pertenece a otro de los alegatos en torno a la Biblia, el libro de libros de la cultura judeocristiana, y a la homosexualidad, que ha pasado socialmente de "abominación a los ojos del Señor" a pecado sin remisión a enfermedad punible a desarreglo de los sentidos a opción sexual legítima que ya cuenta con derechos matrimoniales en cuatro países, y con una gran industria cultural adjunta. Sin embargo, El Vaticano, primero con Juan Pablo ii y luego Benedicto xvi, insiste en la condena y en el respeto a los homosexuales "sólo si se abstienen de ejercer su inclinación pecaminosa". ¿Por qué esa obstinación de la Iglesia católica y del fundamentalismo cristiano en general que, como señala el texto presente y muchos otros, proviene de una lectura interesada y falsa de la Biblia? Desde fuera, sólo se advierte el ejercicio de la intolerancia y la profundidad de los prejuicios. En Hechos de los Apóstoles, capítulo 17 versículo 21, San Pablo se burla de la moda: "Entonces todos los atenienses y los huéspedes extranjeros, en ninguna otra cosa entendían sino o en decir o en oír alguna cosa nueva." Algo similar y distinto podría ahora decirse de los teólogos conservadores: "...en ninguna otra cosa entendían sino o en decir o en oír alguna cosa vieja". Al decretarse el cánon bíblico en el Concilio de Trento en 1546, se produce la interpretación inmodificable de la Biblia, y a los creyentes y los gobiernos, sólo les toca callar y obedecer. En un libro extraordinario, Christianity, Social Tolerance and Homosexuality (University of Chicago Press, 1980), John Boswell analiza con cuidado el castigo del fuego que arrasa a Sodoma y Gomorra, las "ciudades de la llanura". Boswell demuestra con citas bíblicas que el pecado genuino de Sodoma fue la falta de hospitalidad y la soberbia. En el libro del profeta Ezequiel (capítulo 16, versículos 49 a 52), la índole del pecado es inequívoca. El profeta reprende a la ciudad de Jerusalén ("ramera... mujer adúltera, multiplicadora de fornicaciones..."), y señala la culpa de Sodoma: He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, hartura de pan y abundancia de ociosidad tuvo ella y sus hijas; y no corroboró la mano del afligido y del menesteroso. Y Jesucristo corrobora esta versión en el Evangelio según San Mateo, capítulo 10, versículos 14 y 15: Y cualquiera que no os recibiere ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. De cierto os digo, que el castigo será más tolerable a la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio que a aquella ciudad. La controversia ha persistido en estos años y las exégesis bíblicas que relativizan o disminuyen el peso de la condena a los sodomitas, se inutilizan ante el dictamen papal: la homosexualidad es intrínsecamente perversa. El debate, por la condición de las sociedades del mundo judeocristiano, va más allá del absoluto de la teocracia y repercute en la vida cotidiana de muchísimos. Por eso, vale la pena examinar la raíz del prejuicio y sus consecuencias dictatoriales. ------------------------------------------------------------------------ Daniel A. Helminiak El pecado de Sodoma* La historia de Sodoma es quizás el pasaje de la Biblia más famoso que toca el tema de la homosexualidad, o que por lo menos se dice que toca el tema. Esta historia se encuentra en el libro del Génesis, capítulo 19, versos 1 al 11: Los dos ángeles vinieron a Sodoma en la noche; y Lot estaba sentado en las puertas de Sodoma. Cuando Lot los vio, se levantó para encontrarlos y los saludó poniendo la cabeza en el suelo. Él dijo: Por favor, mis señores, vengan a la casa de su sirviente y pasen la noche y laven sus pies; después se podrán levantar por la mañana y seguir su camino. Ellos dijeron: No, pasaremos la noche en la plaza. Pero él les insistió con vehemencia; así, ellos le acompañaron y entraron en su casa; y él les hizo un festín, y les preparó pan sin levadura y ellos lo comieron. Pero antes de que se acostaran, los hombres de la ciudad, los hombres de Sodoma, tanto jóvenes como viejos, toda la gente hasta el último hombre, rodearon la casa y llamaron a Lot: ¿Dónde están los hombres que vinieron contigo esta noche? Tráenoslos afuera, para que los conozcamos. Lot salió a la puerta, la cerró tras de sí, y dijo: Les suplico, mis hermanos, no actúen tan perversamente. Miren, tengo dos hijas que no han conocido hombre; déjenme traérselas y háganles lo que quieran; pero no hagan nada a estos hombres, pues ellos han venido bajo la protección de mi techo. Pero ellos contestaron: ¡Apártate! Y dijeron: ¡Este tipo vino aquí como un extranjero (Lot no era originalmente de Sodoma), y él hará el papel de juez! Ahora te trataremos a ti peor que a ellos. Acto seguido ellos presionaron a Lot contra la puerta e intentaron romperla. Pero los hombres de adentro sacaron sus manos y metieron a Lot con ellos dentro de la casa, y cerraron la puerta. Y ellos dejaron ciegos a los hombres que estaban en la puerta de la casa, tanto chicos como grandes, de tal modo que fueron incapaces de encontrar la puerta. Los ángeles visitantes luego advirtieron a Lot que Dios iba a destruir Sodoma en una lluvia de fuego y azufre. Así, Lot y su familia escaparon del pueblo. Sin embargo, la esposa de Lot desobedeció la orden de no mirar hacia atrás y fue convertida en una estatua de sal. Sodoma y su vecina Gomorra fueron destruidas, y he aquí que el humo de la tierra subía como el humo de un horno ardiente (19:28). Una interpretación común de la historia Desde aproximadamente el siglo xii, esta historia ha sido comúnmente tomada para condenar la homosexualidad. La mera palabra sodomita fue tomada para referirse a alguien que se involucra en sexo anal, y el pecado de Sodoma se interpretó como actos homogenitales masculinos. De ese modo supuestamente Dios condenó y castigó a los ciudadanos de Sodoma, los sodomitas, por actividad homogenital. ¿Qué significa conocer? Ciertamente hay una clara referencia sexual en la historia. Lot ofrece a sus hijas como objetos sexuales a los hombres que se amontonaban en su puerta. Sus hijas eran vírgenes, Lot dijo que no conocían hombre alguno. En la Biblia, "conocer" algunas veces significa tener relación sexual. Ese es el significado de la palabra en el Testamento Cristiano (también conocido como el Nuevo Testamento) en el que el ángel dijo a María que ella sería la madre de Jesús. María se preguntó, "¿Cómo puede eso suceder si yo no he conocido hombre?" (Lucas 1:34) El verbo conocer aparece más o menos unas 943 veces en el Testamento Hebreo (también conocido como Viejo Testamento). En diez de esos casos la palabra tiene una connotación sexual. Este texto es una de esas diez. Resulta impresionante pensar que Lot hubiera ofrecido sus hijas a los sodomitas. Este es un buen ejemplo de cuán diferente era la cultura de Lot con respecto a la nuestra. En aquel tiempo el padre de la casa realmente poseía a las mujeres. Ellas eran de su propiedad. Él era libre de hacer con ellas casi cualquier cosa que quisiera. Hubiera sido muy costoso para Lot dar sus hijas a aquellos hombres, financieramente costoso, puesto que nadie hubiera querido casarse con aquellas mujeres ya usadas. Es sorprendente que Lot prefiriera dejar que aquellos hombres violaran a sus hijas antes que dejarles abusar de sus huéspedes. ¿Qué querían los hombres de Sodoma con los dos visitantes de Lot? Ellos decían que querían conocerlos. Algunos interpretan esto como que los hombres querían tener sexo con los visitantes. El hecho de que Lot ofrezca a sus hijas para el sexo en vez de sus visitantes masculinos, ciertamente indica algo así. Sin embargo, otros argumentan que la palabra "conocer" no necesariamente se refiere a sexo. Puede simplemente ser que los hombres de Sodoma querían descubrir quiénes eran estos extranjeros y qué estaban haciendo en su pueblo. Después de todo, Lot no era nativo de Sodoma. Él también era un extranjero. La gente del pueblo no estaba contenta con que se invitara extraños al pueblo. En última instancia no hay manera de estar absolutamente seguros de si este texto se refiere a actos homogenitales o no. De hecho, la mayoría de los expertos cree que sí. Lo que es seguro es que este texto se refiere al abuso, no simplemente al sexo. Como veremos más adelante, en las muchas referencias bíblicas al pecado de Sodoma no hay preocupación alguna acerca de la homogenitalidad, pero sí hay preocupación acerca de la dureza de corazón y del abuso. Aceptando que la palabra "conocer" realmente tenga una connotación sexual aquí, lo que está en cuestión es el abuso de un hombre hacia otro hombre, no simplemente el sexo de un hombre con otro hombre. El deber de la hospitalidad ¿Por qué Lot habría estado dispuesto a exponer a sus hijas a violación? ¿Por qué Lot se habría de oponer a que los del pueblo interrogaran y abusaran de sus visitantes? Lot era un hombre justo o, como las Escrituras dicen, un hombre correcto. Él hizo lo que era correcto, lo mejor que pudo. De toda la gente de Sodoma, solo él tuvo la amabilidad de invitar a los viajeros a pasar la noche. En campo desértico, donde descansa Sodoma, quedarse afuera expuesto al frío de la noche podría ser fatal. Así pues, una regla cardinal para la sociedad de Lot era ofrecer hospitalidad a los viajeros. La misma regla era una parte tradicional en las culturas semita y arábica. Esta regla era tan estricta que nadie podía dañar siquiera a un enemigo a quien se había ofrecido refugio para la noche. Así que, haciendo lo que era correcto, siguiendo la Ley de Dios como él la entendía, Lot se negó a exponer a sus huéspedes al abuso por parte de los hombres de Sodoma. Haberlo hecho hubiera sido violar la ley de la sagrada hospitalidad. El significado del sexo anal masculino Si, además, los sodomitas querían sexo con los visitantes a su pueblo, la ofensa contra ellos habría sido multiplicada. Puesto que forzar el sexo entre hombres era una manera de humillarlos. Durante la guerra, por ejemplo, además de violar a las mujeres y sacrificar a los niños, los vencedores a menudo sodomizaban a los soldados vencidos. La idea era insultar a los hombres al tratarlos como mujeres. Así, la esencia de la práctica del sexo anal masculino era la noción de que los hombres deberían ser machos y que las mujeres eran inferiores, piezas de propiedad al servicio de los hombres. De hecho, a través de toda la historia occidental, una razón primordial para oponerse al sexo anal entre hombres era que, supuestamente, su práctica hacía a un hombre actuar como una mujer. San Juan Crisóstomo en Oriente, San Agustín en Occidente en el siglo v y Peter Cantor en el xii, declarados oponentes cristianos de la homogenitalidad, esgrimieron ese argumento. San Agustin escribió: "El cuerpo de un hombre es tan superior al de una mujer como el alma lo es del cuerpo." Ser la parte activa era generalmente más aceptado, pero ser la parte receptiva era considerado inhumano. Evidentemente la objeción era más hacia que el hombre fuera afeminado a que tuviera sexo con otro hombre. El pecado de Sodoma ¿Entonces cuál era el pecado de Sodoma? Abuso y ofensa contra extranjeros. Insulto al viajero. Inhospitalidad hacia el necesitado. Este es el meollo de la historia entendida en su propio contexto histórico. Cuando la violación de un hombre a otro hombre se vuelve parte de la historia, la ofensa añadida es abuso sexual, gran insulto y humillación en los tiempos de Lot y en los nuestros. La historia completa y su cultura dejan claro que el autor no estaba preocupado por el sexo en sí, y era irrelevante si el sexo era hetero u homosexual. En lugar de sus huéspedes masculinos, sin pensarlo dos veces Lot ofreció a sus hijas. El punto de la historia no es ética sexual. La historia de Sodoma no trata más sobre sexo que de golpear la puerta de alguien. En la historia de Sodoma, ambos, el sexo y golpear puertas son incidentales en relación con el punto principal de la historia. El punto es abuso y asalto, en cualquier forma que éstos tomen. Usar este texto para condenar la homosexualidad es usar mal este texto. Jueces 19 cuenta otra historia que es un obvio paralelo a la historia de Sodoma. Un Levita que viajaba con su sirviente y concubina necesitaba refugio para la noche. Se sentó en la plaza del pueblo de Gibea. Nadie le ofreció hospitalidad, excepto un extranjero que vivía en ese pueblo. Cuando todos estaban dentro, los hombres del pueblo asaltaron la casa y demandaron tener sexo con el Levita. Al igual que Lot, el anfitrión protestó: "No, mis hermanos, no actúen tan perversamente, pues este hombre es mi huésped, no hagan cosa tan mala." El anfitrión ofreció a su hija virgen a los hombres del pueblo, pero ellos no la quisieron. Luego el Levita sacó a su concubina, y los hombres del pueblo la violaron durante toda la noche. En la mañana ella yacía muerta en la puerta de la casa. En castigo, todas las tribus de Israel reunieron un ejército y destruyeron el pueblo de Gibea. Claramente, la historia de la concubina del Levita es indiferente a homosexualidad o heterosexualidad, como lo es la historia de Sodoma. Un hombre o una mujer servirían como objetos sexuales igualmente válidos. Y la violación en cualquier caso era igualmente atroz. La orientación sexual no es el punto. De hecho, tampoco lo es el sexo. En ambas historias, el asalto sexual sólo sirve para subrayar la perversidad de la gente del pueblo. La gente de Gibea y de Sodoma son condenados por su mezquindad, crueldad y abuso. No la homosexualidad sino la dureza de corazón es la ofensa de Gibea y de Sodoma. El entendimiento propio de la Biblia sobre el pecado de Sodoma Esa es la conclusión que sigue de una lectura crítica de la historia de Sodoma. Pero en este caso particular el significado del texto es obvio a partir de otras partes de la Biblia. La Biblia a menudo se refiere a la historia de Sodoma y dice francamente cuál fue el pecado de Sodoma. El profeta Ezequiel (16:48-49) sentencia el caso sencillamente: "Esta fue la culpa de su hermana Sodoma: ella y sus hijas tenían orgullo, exceso de comida y próspera tranquilidad, pero no ayudaron al pobre y al necesitado." El pecado de los sodomitas fue que ellos se rehusaron a hospedar a los viajeros necesitados. A algunas personas le gustaría ver homosexualidad en ese texto, y señalan que la palabra "abominación" aparece a lo largo de este capítulo de Ezequiel y aun en el verso 50, justo después del verso acerca de Sodoma. Entienden esto como si se refiriera a la abominación de Levítico 18:22: "No te acostarás con un hombre del mismo modo que con una mujer; es abominación." Pero en las Escrituras Hebreas la palabra abominación es usada para referirse a muchas cosas. La abominación en cuestión aquí es el adulterio y la prostitución de Jerusalén, y estas palabras son usadas simbólicamente. No se refieren a actos sexuales sino a idolatría, a la infidelidad de Israel hacia Dios, y al sacrificio de niños y al crimen. Aun cuando el verso 50 menciona cosas abominables y se refiere a Sodoma, el verso 49 dice exactamente cuáles eran las cosas abominables en este caso. Dice claramente cuál era la perversión de Sodoma y el sexo entre hombres no es mencionado. El capítulo 16 de Ezequiel trata claramente acerca de otras cosas. De acuerdo a Sabiduría 19:13, el pecado de Sodoma era un amargo odio a los extraños y hacer esclavos de huéspedes que fueron benefactores. Recordemos que los extraños, los huéspedes, eran en realidad ángeles en misión de Dios. El pecado fue tratarlos abusivamente. La referencia a hacer esclavos de huéspedes puede remitir a la práctica común en esos días en que el amo de una casa podía usar libremente a los esclavos para propósitos sexuales. Pero, otra vez, la ofensa no estaba en tener relaciones sexuales, ni siquiera en mantenerlos como esclavos, sino en aprovecharse, rebajar y abusar de otros. Hasta Jesús hace referencia a Sodoma y el tema es el rechazo a los mensajeros de Dios: Estos doce envió Jesús con las siguientes instrucciones: ...Cualquier pueblo o villa en la que entren, entérense de quién en ella es valioso, y quédense ahí hasta el último momento... Si para alguien no son bienvenidos, o alguien no escucha sus palabras, sacúdanse el polvo de sus pies al dejar esa casa o pueblo. En verdad les digo que el día del juicio será más tolerable para Sodoma y Gomorra que para ese pueblo. (Mateo 10:5-15) ¿Cuál es la referencia en este incidente del Evangelio? No hay referencia al sexo. Pero hay una clara referencia al rechazo de los mensajeros de Dios. El paralelo entre el Evangelio y Sodoma es el corazón cerrado que rechaza al extranjero, la perversidad que no recibirá a los heraldos de Dios. Hay otras referencias bíblicas menos directas a Sodoma: Isaías 1:10-17 y 3:9, Jeremías 23:14 y Zefania 2:8-11. Los pecados enlistados en esos pasajes son injusticia, opresión, parcialidad, adulterio, mentiras y alentar a los malhechores. El adulterio es el único pecado sexual en esa lista, y aun en este caso el sexo en sí mismo no es la preocupación. En la mentalidad del Testamento Hebreo, el adulterio no es una ofensa contra una mujer ni contra la intimidad del matrimonio ni contra los requerimientos inherentes del sexo. El adulterio es una ofensa a la justicia. El adulterio ofende al hombre a quien la mujer pertenece. El adulterio es el mal uso de la propiedad de otro hombre. La Biblia comúnmente usa a Sodoma como ejemplo de la peor maldad, pero la preocupación nunca es simplemente el acto sexual. ¡Oh, cuánta estrechez mental sería eso! La menor preocupación de todas es la de los actos homogenitales. El pecado de Sodoma hoy Incluso Jesús entendió el pecado de Sodoma como el pecado de inhospitalidad. Otros pasajes de la Biblia están ahí para subrayarlo. Aun así la gente continúa citando la historia de Sodoma para condenar a la gente gay o lésbica. Hay una triste ironía en la historia de Sodoma cuando la entendemos en su verdadero contexto histórico. La gente se opone y abusa de los hombres homosexuales por ser diferentes, raros, extraños o, como dicen, torcidos. A las mujeres lesbianas y a los hombres gay simplemente no se les permite encajar. Se les destina a ser forasteros, aliens, extranjeros en nuestra sociedad. Sus familias los desheredan, se les separa de sus hijos, se les despide de sus trabajos, se les echa de sus departamentos o vecindarios, son insultados por figuras públicas, denunciados desde el púlpito, envilecidos en la radio y la tv, y luego golpeados en las escuelas y asesinados en las calles y en las regiones rurales de nuestra nación (Estados Unidos, n. del e.). Todo esto se hace en nombre de la religión y de la supuesta moral judeocristiana. Tal perversidad es el mismísimo pecado del cual la gente de Sodoma fue culpable. Tal crueldad es lo que la Biblia realmente condena una y otra vez. Así que aquellos que se oponen a la homosexualidad debido al supuesto pecado de Sodoma, podrían ser ellos mismos los verdaderos sodomitas en el estricto sentido de la Biblia. ------------ * Capítulo del libro What the Bible really says about homosexuality (Lo que realmente dice la Biblia sobre la homosexualidad), de Daniel A. Helminiak, publicado por Alamo Square Press, New Jersey, EUA, 2000 (sin traducción aún al castellano). Traducción de Javier Rosales Soto ------------------------------------------------------------------------ Helminiak, un sacerdote católico romano, ha hecho lecturas cuidadosas del conocimiento bíblico erudito sobre la homosexualidad. En tanto que nos alerta a no interpretar las enseñanzas bíblicas como la última palabra en ética sexual, enfatiza en la necesidad de un entendimiento adecuado de lo que son las verdades bíblicas y concluye que la Biblia no provee bases reales para la condena de la homosexualidad. Usando los estudios en Yale de John Boswel ("Uniones del mismo sexo en la Europa premoderna", Library Journal 7/94) y del profesor del seminario sobre Nuevo Testamento L. William Countryman, entre otros, Helminiak examina la historia de Sodoma (donde el pecado fue la inhospitalidad, no la homosexualidad), la condena de Judas sobre el sexo con ángeles y cinco textos —Levítico 18:22 y 20:13, Romanos 1:27, Corintios I 6:9 y Timoteo 1:10—, todos los cuales, él concluye, tienen que ver con algo más que meras relaciones homogenitales. Creyendo que las traducciones de la Biblia que se utilizan son la palabra infalible de Dios, algunos cristianos citan un puñado de sus pasajes para justificar su condena a la homosexualidad. Pero el conocimiento erudito bíblico moderno sostiene que las concepciones de estos creyentes sobre dicha infalibilidad está cimentada inocentemente, ya que las versiones traducidas de las escrituras originales en hebreo y griego están llenas de problemas de interpretación. Algunos académicos van más lejos y sostienen que los pasajes supuestamente antihomosexuales no son condenas encubiertas a personas o actos homosexuales. Ciertamente, en algunos casos, estos versos no se refieren en lo absoluto a la homosexualidad; significan cosas muy diferentes para aquellos a quienes fueron escritos, personas cuyas concepciones sociales sobre la sexualidad eran inmensamente diferentes que las nuestras. Helminiak provee convincentes y accesibles datos sobre estos hallazgos revisionistas en los seis mayores pasajes de la Biblia y unas cuantas referencias que parecen condenar la homosexualidad. La Biblia no condena el sexo gay como lo entendemos hoy, concluye. Aquellos que buscan conocer francamente si el sexo lésbico o gay es bueno o maligno... tendrán que buscar la respuesta en otro lado...
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